" Tú, siempre te peleas con todo el mundo"
A ella la conocía por el simple hecho de ser la novia de uno de mis mejores amigos del colegio. Ella siempre regía, con una sonrisa grande, alta, muy guapa, pero tenía algo que no me gustaba del todo, le faltaba sinceridad, yo por mi lado, me la había pasado soportando sus indirectas incómodas en todo momento porque respetaba que compartiera con nosotros en grupo.
Hoy para mi mala suerte, me la encontré y nos tomamos un trago, ella aprovechó en lanzarme muchas de sus ideas sobre mi, yo la miré, sonreí y no respondí a sus afirmaciones, imaginé que concluiría, pero al cabo de una hora se la pasó diciendo muchas cosas que yo no tenía ni idea que habían sucedido en mi vida, yo sólo sonreía queriendo que se calle y se vaya a su casa, pero eso no sucedió. Mientras más tiempo pasaba, mas derecho se atribuía para continuar con todo lo que supuestamente yo era.
Respire profundo y le dije que ya era muy tarde, que era hora de irme, que agradecía que la vida nos haya permitido coincidir en aquel lugar. Tome mi bolso y salí del lugar, al cruzar la puerta del restaurante sentí un gran frío, todo ese calor, toda esa energía que me estaba inundando el alma y el cuerpo se fue.
Crucé la calle, decidí ir a un bar situado a dos cuadras de la plaza central, esperaba que al menos dos shoots de tequila me quitaran ese sin sabor frustrado de no poder responder por tener muy pequeño el ego y por ser muy respetuosa. Sin embargo la sinceridad me estaba carcomiendo el alma por ser tan gilipollas por no defender mi propio honor. "Vaya mujer del siglo XXI" Pensé, no quería sentirme minúscula, aunque al analizar cada palabra dicha, yo no había quedado como una tonta, había quedado como una mujer astuta, presuntuosa, guerrera y admirable. Obviamente visto desde mi punto de vista, porque si lo vemos desde alguien que no tiene educación sería como "la puta del barrio", en un barrio de clase media sería "la arribista" y en el mundo normal sería la problemática. ¡Qué decepcionante!
Llegué al bar y me senté en el lugar de siempre, Ofelia ya sabía que tomaba y sin dudarlo lo trajo a mi lado de la barra. Me saludó con un ¿Que hay Missy? - Todo bien Off y le mande un beso volado. Nuestro aprecio era mutuo y si la encontraba en la calle, la saludaría de la misma forma. Abrí el móvil queriendo buscar las notificaciones del Instagram y ver si por fin había encontrado algún mensaje de Eduardo, pero no, supongo que su novia aún no llega a casa a contarle el chisme de todo lo que habló conmigo.
Pensaba en mi misma y me auto criticaba.
En mi cabeza sonaba la frase " así eres tú, acéptalo". Sin embargo mi corazón decía "no más"
Había vivido la mayor parte de mi vida aceptando lo que los demás decían sobre mí y me había reservado las respuestas para no darles la razón aunque muchos digan que el calla otorga.
Me quedé mirando al vació y sin querer mi mirada estaba fija en el vidrio de la ventana exterior, seguía meditando sobre mi actuar, hasta que la campanilla de la entrada sonó y vi que Augusto entraba con la mirada fija en mi, me sonrojé y volqué mi mirada a la mesa, queriendo omitir nuestro encuentro, pero era imposible.
En mi mente, hablaba sola y me dije "Espera, espera ¿Augusto?, maldita sea está en Lima. Vino por mi, no no vino por sus cosas.
Él se acercó y me dijo ¿Cómo estás? vi tu mirada perdida desde la ventana, al principio pensé que me habías visto hasta que tu reacción de quitarme la mirada respondió que le hice señas al aire. Yo tartamudeé: Ho Ho la Hola Augusto, lamento el impase y sonreí con vergüenza, pero continué, por favor siéntate y replicó: ¿esperabas a alguien? volví a sonreír y le dije que no, que solo estaba divagando con mi corazón. Coqueteó conmigo diciendo "un clásico en ti ¿sabias que aún te extraño?
En mi mente - ¡Caramba! ¡Dime que me amas tonto! mi mente estaba pensando demasiado en mi propia existencia y venía mi ex a decirme que me extrañaba. Maldito mercurio retrógrado ¿Qué quieres de mi?
Guarde silencio y él prosiguió: Yo sé que es inoportuno de mi parte, si estoy aquí es pura casualidad, pero estoy seguro que las coincidencias suceden por algo y la verdad es que han pasado 8 largos meses extrañándote, desde que tiraste la puerta de la casa diciendo que esperabas me muera o algo por el estilo y además que yo no era digno de ti. Efectivamente tenías razón yo no era digno de ti, pero me he convertido en mejor persona, te he seguido en las redes, asegurándome cada día que estés bien o al menos lo aparentes, que no aparezca ningún idiota a enamorarte, porque al menos yo siempre sentí que era el único idiota que amabas.
Mientras el continuaba, yo no podía parar de sonreír, estaba nerviosa, era lo que había esperado por meses, porque la verdad es que sí espere que él me buscara, que él me diga que se arrepentía de estar sin mi, mi corazón estaba intacto con el poder de su amor, pero había aprendido a ser lo suficientemente fuerte para evitarlo y no demostrar más, porque lo único que quería era tener mi propia casa, un trabajo estable y divertirme haciendo lo que más me gusta, en conclusión ser feliz y si él aceptaba mi camino, compartirlo conmigo.
Su rostro seguía igual de terso, su barba había crecido, su cabello negro frondoso, su piel canela y sus ojos café escondidos debajo de esos lentes gruesos que le permitían ver más allá de lo evidente, obviamente eso era una broma que nos mencionábamos cada tanto.
Su voz pasó a segundo plano, yo seguía imaginando que vivía un sueño, que aún estaba durmiendo y que pronto despertaría en mi cama junto a Lucas, mi perro. Pero no, no fue así, porque mientras intentaba volver a realidad sus labios me regresaron en un dos por tres. Nada me detuvo, por el contrario salté a sus piernas y lo besé cual quinceañera enamorada.
Augusto era el amor de mi vida, todos decían que siempre me había protegido, que había velado por que cumpliera mis sueños, que era al único al que le brillaban los ojos al hablar de mi, que lo único que sabía decir era que yo era maravillosa, una guerrera, la mujer de su vida y que era muy afortunado de tenerme, pero ¿ a donde fue a parar tanta perfección? ¿Porqué terminamos tan mal?
Me detuve, lo miré a los ojos y le dije ¡lo siento! él me miró extrañado, me dijo " Soy yo quién debería volver a pedirte perdón"
Nos abrazamos y sólo guardamos silencio.
Ofelia se acercó a la mesa y nos dijo ¡Que gustó volver a verlos juntos! Él le respondió, soy bastante afortunado de haber entrado hoy aquí y haber decidido besarla.
Ella dijo ¿Se acaban de reconciliar? Pero eso es tan ustedes, son una pareja tan bonita, que yo extrañaba mucho verlos entrar los sábados después de las 8 de la noche, de la mano con una gran sonrisa y ocupar la mesa de aquí, tomar un vino y coquetearse como dos jóvenes en su primera cita.
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El 18 de Julio encontré un pasaje de avión a Bélgica, Augusto tenía planeado viajar sin decirme nada, pero no era un viaje de ida y vuelta, era un viaje sin retorno hasta quién sabe cuando, porque le habían ofrecido un trabajo en la sede de allá y su plan era mudarse, obviamente era una gran oportunidad para él, pero yo no estaba en sus planes por lo visto, el pasaje había sido comprado en Febrero y en ningún momento lo había mencionado, ni siquiera como una broma.
Lo encaré esa noche, faltaba 1 semana para ese viaje, pero antes debía ser astuta e indagar de manera locuaz. La cena estaba lista y yo veía a través del vidrio cómo cuadraba el auto en el jardín, ese día no salté a sus brazos como era de costumbre y él sintió que algo estaba mal, le dije que había tenido un calambre todo el día, así que vino a mi, me tomo de la cintura y me dio un beso, yo me derretía por él y no deje de besarlo, pero en mi mente decía ¡el viaje!
Cenamos juntos e inclusive nos dimos un tiempo para nadar en la piscina, la noche estaba bastante fresca y la verdad es que necesitaba despejar mi mente, pero encontrar el valor para preguntarle. Así que cuando él se disponía a lanzarse a la piscina le grite ¡¿ ya tienes todo listo para Bélgica?! mientras caía al agua, su cara se puso pálida y se metió hasta lo más profundo de la piscina, yo me metí bajo el agua para encararlo y sus ojos de culpabilidad lo delataron. Salimos a flote, me abrazó y me dijo ¿Quién te dijo? era una sorpresa... lo miré molesta y le dije ¿Cómo sorpresa? Se tomó un respiró y me dijo: Mira me ofrecieron un puesto en la Sede de Bélgica de la empresa, sabías desde hace 1 año que me había postulado, fue hasta Febrero que me confirmaron el puesto, pero has tenido una serie de problemas: tu madre, tu perro, el trabajo, tu libro y todo lo que conlleva ser tú, yo no quería quitarle importancia a tus problemas y mucho menos refregarte en la cara lo bueno que me había pasado. Pero además de eso quería que tu y yo tuviéramos un espacio para que te animaras a ir conmigo a Bélgica quizás allá todo mejore para ti, tu eres de las mujeres que se acopla a cualquier ciudad muy rápido y que se genera oportunidades de la nada.
Le respondí ¡ok! ya si ... todo bonito ¿Cuándo pensabas decírmelo?
Bajó la mirada y me dijo el sábado teníamos un cita, ahí quería decirte los planes que tenía, inclusive había hablado con tu jefa para que te de permiso una semana, así me acompañabas a instalarme y veías posibilidades de trabajo por allá, pero te adelantaste.
Pues no te creo, le grité ¿Dónde está mi pasaje? él dijo que lo tenía en la oficina, pero no, no podía creerle, todo sonaba muy perfecto. Empecé a gritar que me había mentido, salí de la piscina, me cambié, quería meterme a la cama, pero me iba a ser imposible dormir en la misma cama de él, me estaba dejando sola en la casa y ¿si su plan era dejarme? empecé a cuestionarme y no paré de imaginar cosas, hacerme ideas y más. Augusto entró en la habitación y me dijo: Perdón por no avisarte con tiempo, pero tenía miedo que no quisieras ir. Le dije ¡cállate, eres un mentiroso! Me ofusqué salí de la habitación gritando que lo odiaba, que se fuera a vivir su plan de vida perfecto sin mi, que si era capaz de ocultarme algo tan importante como eso, ¿Cómo podríamos sobrevivir a una relación a distancia?
Augusto gritó: ¿ No había pensado en ello! - ¡VES! NUNCA PIENSAS EN NADA, ERES UN IDIOTA AUGUSTO!
¡LO SÉ! Por favor lo siento mucho amor, pero no, no quería escucharlo.
No podía soportar la idea de que se fuera y no me había hecho parte de su alegría, para colmo no me había consultado sobre la semana de mi viaje, pero lo peor de todo dejar para último momento nuestros planes como pareja. ¡Qué egoísta!
Cogí lo que pude y me dirigí a la puerta. Augusto fue a detenerme, pero sólo atiné a soltarme muy rápido y le grite ¡muerete!¡te odio! ¡ No eres digno de llamarte mi amor, si no eres capaz de decirme lo que te pasa para planear juntos nuestra vida! Tiré la puerta y aceleré el paso, en realidad corrí, no podía soportar lo que había pasado, al llegar a la esquina paré, voltee y me dije a mi misma ¡NO PUEDES VIVIR SIN ÉL! respiré profundamente y me dije nuevamente "si puedes" y seguí caminando.
Cambié de número de teléfono, no hice ningún cambio en mis redes sociales. Volví a compartir departamento con Emma y volví a trabajar en la misma mierda de siempre. Había reflexionado una o dos veces a la semana sobre lo que pasó, pero me desaparecí, el berrinche que hice no tenía perdón, pero tampoco tenía perdón que él no me contara. La verdad es que yo estaba asustada, por eso hui.
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Augusto se comunicó con mi madre, con mi padre, con Emma, mi jefa y todo aquel que podía estar a mi alrededor para pedirme perdón, pero yo le decía a todos que por favor no se metieran en mi problema. Muchos me decían que estaba equivocada, no lo sabía, pero me volví bastante testaruda, no soportaba que nadie me diga como debía vivir mi vida ó como debía. Mis padres estaban preocupados, ya no los llamaba, tampoco los visitaba. Convertí mi vida en un sistema rutinario y poco eficaz, sabía que él ya se había ido del país, estábamos a miles de kilómetros de distancia, ocupaba mi mente cada segundo para no pensar en él, aunque aún seguía durmiendo con su camiseta de football, sabía que estaba viviendo engañada. Pero ¿él lo sabía?
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Seguía sentada en sus piernas, sentía que el mundo no existía, sentía nubes en el lugar, mi mente estaba en el cielo, porque él es mi cielo. Amaba como ponía sus manos en mi cintura y me hacía sentir segura, el hielo de cuerpo se había derretido con tan sólo un beso.
Augusto me dijo ¿vamos a casa? Lucas y tú ya no están, ni aquí ni allá. Necesitamos hablar.
Yo bajé la cabeza y le dije que sí. Mientras salíamos del lugar nos despedimos de Ofelia y ella nos dio un abrazo que convirtió en grupal, su sonrisa era inmensa y sabíamos que ella era cómplice de nuestro amor.
Lo tomé de la mano y daba saltos cada dos pasos, no podía contener la felicidad de que una noche llena de verdades terminara así. Augusto volteaba cada tanto a mirarme, es que yo no dejaba de mirarlo y decirle lo hermoso que es, él aprovechaba y besaba mi mano, acompañado de un te amo. Sólo quería sonreír y seguir saltando. Cada paso me permitía reflexionar sobre lo que la novia de mi mejor amigo había dicho y sí, tenía razón yo me peleaba con todo el mundo desde que terminé con Augusto, me había vuelto una persona insoportable y para colmo en el lapso que tuve antes de ver a Augusto me había hecho la víctima, había vuelto a mi mood adolescente en donde me sentía atacada y no afrontaba la situación.
Llegamos a la esquina y Augusto me detuvo, me hizo mirar a un lado y vi a mi papá acercarse, era muy tarde para que él estuviera en la calle, corrí hacía él un poco asustada, imaginé que algo le había pasado, mi papá fue a mi encuentro, me abrazó, tomó mi mano y me dio una rosa. Me quedé perpleja y luego sentí la risa de Emma, la voz de mi madre y poco a poco empecé a ver a todos nuestros amigos, voltee a buscar a Augusto, pero no estaba, me sentí tan nerviosa y todos me entregaban una rosa, era como estar viviendo un reality show, mi mamá estaba al fondo y detrás de ella estaba él, se acercó y me dijo "Lo siento mucho mi amor, sé que me amas tanto como yo a ti, por favor sigamos adelante" Yo le dije que lo sentía, que había sido muy egoísta, mientras hablaba él colocó un anillo en mi dedo y me tapo los labios diciendo, "Entonces conviértete en mi esposa"
Me seguía sintiendo en un reality, mi corazón no dejaba de saltar y mi torpeza hizo que le diga que sí y empiece a toser, me estaba atorando con mi propia saliva. no sabía si llorar o reír mientras tosía, mi amor estaba tan asustado y Emma llegó con una botella de agua. Yo me sentía estúpidamente tonta, no podía creer que en uno de los momentos más importantes de mi vida, mi cuerpo estaba actuando de esa manera, pero ... espera ¿Cómo me está pidiendo matrimonio? ¿ cómo sabía que estaría en ese lugar? ¿ Cómo sabía que yo aceptaría? y empecé a recodar.
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Las chicas y yo habíamos quedado en encontrarnos en el restaurante, pero al final ninguna apareció y fue entonces que me encontré con Nohé, la novia de mi mejor amigo y me retuvo más de una hora con una conversación en donde ella no dejaba de hablar, era imposible interrumpirla, luego salí del lugar y me fui a mi bar favorito. ¿Él sabía que yo llegaría a ese bar? Me dijo que sólo pasaba por ahí, si mal no recuerdo. Ésta catarsis de 3 segundos me dejó perpleja, yo seguía sabiendo de él por las redes y no había visto que vendría a Perú.
La voz de Augusto me volvió a la realidad ¿Mi amor estás bien? alcé la mirada, dejé de toser y le dije ¡sí! ¡Maldita sea, me haces tan feliz! salté a sus brazos y no dejé de besarlo, él sólo sonreía y me decía que era su hermosa. Todos nuestros amigos y familiares aplaudían, mi mamá nos invitó a todos a casa a celebrar. Emma mi mejor amiga, ya había empezado a pedir pizza y a conseguir todo lo necesario para poner cómodos a todos en casa de mi madre. Subí al auto y me senté en las piernas de él y me dijo " pero así no puedo manejar cariño" , puse mi cara de engreída, entonces replicó "venga acomodemos el asiento, promete no moverte ni bloquearme la visión y así llegaremos vivos a casa de tus padres. Lo abracé fuerte y sólo quería dormir, su presencia me daba tanta alegría y tanta paz que me sentía nuevamente yo. Sin embargo, era necesario preguntarle ¿ cómo lo había planeado? Él sonrió y dijo, se suponía que yo debía llegar a la cena, en vez de tus amigas, pero se retrasó el vuelo, así que por suerte te encontraste con Nohé, el mesero nos mantenía informado sobre tu presencia, sabíamos que el restaurante estaba muy cerca de nuestro bar favorito, así que llame a Ofelia para que me confirme si estabas ahí, fue entonces que corrí a verte, pensé que me estabas viendo a través del vidrio, porque le estuve haciendo señas a Ofelia, por eso entré con la excusa, estaba muy nervioso y tus padres ya sabían días antes que esto sucedería, ellos estaban muy felices, pero a la vez asustados porque no sabían como ibas a reaccionar ante mis disculpas y mucho menos a mi propuesta. Pero desde hoy eres mi prometida, sólo ponle una fecha y hagámoslo realidad, hablemos si quieres ir a Bélgica o prefieres quedarte, esto es cosa de dos y mi miedo, no me dejó verlo. Le respondí que no se preocupe, pero que ahora con todo el panorama más claro y nuestros planes a punto de darse, le pregunte ¿Te gusta tu trabajo en Bélgica? Él me dijo que sí, comenzó a contarme lo alucinante que habían sido estos meses sumergido en su trabajo, a pesar de extrañarme, claro. Sonreí mientras me relataba todo a detalle, así que lo interrumpí y le dije, nos vamos para allá, casémonos en dos semanas y me hará muy feliz renunciar a mi trabajo y conseguir uno allá, así sea de camarera.
Augusto se estacionó a un lado de la carretera y me besó, fue un beso lleno de amor y alivio a la vez que me hizo dar cuenta que mi vida ya era hermosa, pero que con él mi vida era mucho mejor.
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