#AmorBonito
Me había vuelto consciente al segundo en que me dijo que no debia repetir la tristeza, mi voz cambio a desagrado y rechazo. Pero estaba avergonzada, me había desenmascarado.
Yo suelo ser directa, pero en ésta ocasión sólo sabía que quería sentirme triste por una por otra cosa y por todas las que aparecieran en el camino. Mi tristeza debía exponerse al igual que mis resentimientos, mis dolencias emocionales y mis inseguridades. No sabía el camino exacto, pero mi cuerpo lo pedía. No hay dirección directa, sólo hay apuesta con incertidumbre e inocencia.
Durante años había utilizado ese mecanismo de defensa ante los malos amores y ahora frente al amor bonito no podía dejar de sentirme vulnerable, pero sin querer termine soltando el pasado, la mierda y todo aquello que conllevaba vivir mi vida. Lo siento amor bonito, te he arrastrado a la incertidumbre de mis lágrimas, a los llantos pesados que nadie quiere escuchar, que terminan alejando hasta al perro más fiel.
Encendí un cigarro y me fui a la azotea, la ciudad está brillando con el resplandor del mediocre alumbrado público, la gente corre por las calles para llegar a casa, yo las observo y medito de nuevo mi comportamiento. Me he repetido incontables veces que debo perdonar, que debo seguir, no necesito ser salvada, sólo escuchada, pero si sigo comportandome igual nada va a cambiar, seguiré siendo la sufrida e incopetente mujer que afronta todo llorando como una cobarde y dejando que todos sientan pena cuando ella intenta justificarse.
Nunca quise justificarme, sólo quise llorar. Vuelvo a lo mismo, la noche se a intensificado y la brisa marina me obliga aferrarme en mi abrigo, quizás porque necesito un abrazo y lo contemplo en mi mente, quizás quisiera un beso, pero sólo tengo una voz.
La vida no me a tratado muy bien ¿porqué? No lo sé y tampoco creo tener la respuesta. Me pasé muchos años de mi vida intentando cuestionarme, pero sólo obtuve una respuesta "Es lo que hay" aprendemos a vivir añorando otro tipo de vida porque vemos a otros vivir algo que nosotros no, pero también somos observados por otros que quisieran vivir nuestra vida y no lo sabemos. Nos pasamos la vida añorando lo que no tenemos y muy pocas veces hacemos algo por tenerlo. Vivimos cegados por el deseo y a veces lo confundimos con logro. Los logros son naturales, los obtenemos a diario cuando sonreímos, los obtenemos cuándo una decisión conlleva una gran acción.
Yo sé que he querido y también perdí el rumbo, no por mi, sino por otros y me excuse en la culpa, en derivar mi responsabilidad sobre los actos ajenos. No sé si tu o yo hemos logrado superar el pasado hasta hoy, pero yo ya me aburrí de tenerlo en la garganta a medio escupir, ya me cansé de hacer las cosas y obtener a medias la razón, ya me canse de mi misma, de darle vueltas a lo mismo y nunca acabar por destruir los malos momentos.
Pero no se puede, lo que pasó, si pasó y se quedará en tu Historia, no intentes arrebatarlo en un día y fingir que nunca paso, porque no sólo tú tienes memoria, también la tienen quienes estuvieron ahí y quienes provocaron los sucesos. Pero vivir repitiendo lo que pasó, no te dejará vivir el hoy ni el mañana, vivirás bajo la sombra de lo que pasó, sin saber aprovechar lo que llegó a ti sin querer.
He prendido la cocina, miró el reloj y son casi las 9 de la noche, mis ojos están hinchados, creo que lo he perdido todo, porque estoy mal acostumbrada a perder. Mi comida es insípida, sé que es por el miedo.
Tomo un poco de sal, lo vierto sobre mi plato y revuelvo las verduras. Ultimamente me la paso comiendo verduras arrebosadas con un poco de menudencia de atún y fideos de algas. Le dicen dieta, le dicen régimen alimenticio, yo le digo comida diaria, si me dieran a elegir la comida elegiría ésta, no por pobre, no por dieta, sino porque es lo que más me gusta comer. Es la comida que busque por años en documentales, en recetas de internet y que a veces no necesito cocinar paso a paso, porque la intuición culinaria me hace cometer aciertos. Yo siento una delicia en el paladar, siento viajar a una vida pasada que no recuerdo pero que disfruto en cada bocado. Es como sentir una brisa en el campo, acompañada de árboles y la voz del viento por momentos. Me gusta sacudir mi cabello en ese instante imaginado aunque mi cabello muy corto esté.
Mi amor bonito, he comprendido tus palabras obviando tu tono de voz, sé que suelo ser muy sensible y hasta dramática cuando siento en la voces cierto desgano, cansancio ó molestia, algunos dicen que eso es ser intuitiva, pero yo lo llamo drama, porque no todo es lo que parece y las intenciones no se pueden calcular con las expresiones si no contamos con las emociones. No todos expresamos claramente los sucesos, los sentimientos y los deseos.
Algunos saben disimular, otros no. Yo quería dormir, pero me ganó el vómito emocional y no me contuve. Lo vuelvo a repetir, lo lamento, aunque no deberia lamentar nada, nisiquiera debería pedir perdón por ser quién soy, por ser acertada y por tener errores, sino no sería humana. Pero los humanos también reflexionan y se vuelven conscientes de sus acciones, yo acabo de definir que mientras le doy otro bocado a mi cena, quiero continuar saltando en la vida y ya no quiero llorar. Sé que el extrañar a las personas puede provocarnos declives, pero extrañar personas también nos motiva a recordarlos de manera feliz y que así como extrañas personas también empiezas a querer a otras y no puedes dejarlas ir, no puedes creer todo el tiempo que las asustas o que las aburres con tu relato, porque quién te quiere bien, te conoce a diario y te corrige, quién te quiere, quiere lo mejor para ti y para él mientras está contigo, quién te quiere no deja de decirte lo que siente, quién te quiere te presenta a sus peores temores, quién te quiere también cambia por él mismo y por ti. Pero sobre todo quién te quiere te dice la verdad aunque resulte incómoda y te agradece.
Gracias amor bonito por ayudarme a curar mis propias heridas, por escuchar relatos de un pasado donde la vida fue hermosa a pesar de tener túneles oscuros. Lamento mi cobardía al desenmascarar mis miedos, pero si no hubiera reflexionado cada palabra tuya con cada acción mía, entonces sabría que te he fallado.
Te quiero amar bonito y sé que para ello, vendrán tiempos mejores para quererte cómo aquel veinticuatro y para amarte como la incertidumbre del día a día llamada vida.
#amorbonito
Comentarios
Publicar un comentario