La sinceridad nos ahorra mucho tiempo

 Estábamos sentados de la mano, mi corazón palpitaba tan fuerte que me gustaba disfrutar de todo ese amor bonito que vivía. Mi inseguridad y mi cabello largo no combinaban, pero al escuchar nuestros relatos de vida siempre lo miraba fija y encantada.

Pero cuándo hice una pregunta tonta e inocente, jamás imaginé la respuesta.

"bueno.. Para ser sincero si nos cruzarámos alguna vez con una ex, a mi me daría igual, pero creo que tú te sentirías mal, porque físicamente son muy distintas a ti"

Mi risa nerviosa y mi pokerface sostenían una corazonada fuerte y una respiración acelerada, las lágrimas estaban por salir y yo sólo quería salir corriendo, pero mi mano estaba sostenida, yo lo miré y no dije nada, nisiquiera había notado mi incomodidad, luego me miró sonriendo diciendo cómo premio consuelo, pero tú eres mi presente.

Yo bajé la mirada, sólo miraba las hormigas pasar y el sentimiento de negación propia era fuerte, intrigante y muy triste.

Llegué a casa, me mire al espejo y todas las comparaciones que había recibido en mi vida, empezaron a escribirse ahí, frente a mi.

Se suponía que tenía un amor sano ¿cuándo se extravío? Yo no veía nada malo en mi, por el contrario me sentía más bonita, sentía que el color rosa me caía mucho mejor y que mis largas botas negras eran las mejores para imponer mis piernas al caminar, en qué momento dejé de ser algo comparable con el pasado, ¿porqué no respondí?


Mi alma había empezado a crujir, la respuesta era clara, yo era con lo que se conformaba en su presente, porque antes había tenido chicas más bonitas? ¿Con mejor cuerpo?

Y me dije ¿Yo soy ese tipo de persona superficial? Nadie niega que el físico nos atrae, pero a mí siempre me ha enamorado el intelecto, la nobleza del corazón y los sueños de dejar huella.

Me volví a mirar al espejo y salieron lágrimas que no pude controlar, agarré mi teléfono, hice pasar por mi pensar por el de alguien más y cuando contesto la llamada le dije ¿no crees que te pasaste de la raya?

Pero ¿qué tiene de malo? Fue lo primero que escuché, sólo fui sincero.. Yo soy así, pero siento que cada que te digo algo, no puedo ser yo, porque te parece mal.

Mi cabeza dijo ¿ya habíamos pasado por ésto?

Entonces, mi cabeza empezó a sacar todas las veces que había sido "sincero" y sólo había escuchado a un tipo sin educación hablando sin tino y sin filtro, excusándose en sinceridad y yo sólo me había guardado la opinión pero mi cara no.

Tanto parafraseo al amor propio y no soy capaz de practicarlo en mi, qué hipócrita la vida, qué horrible persona era yo.

De él no podía decir más, ya estaba dicho, confirmado y firmado en un edicto formal de energía. Pero era yo el problema, seguía unida a él por impulso, por falta de querer, dejando ser la que permite que la comparen como un objeto, que debía sentirse menos por no tener las mismas características de otra mujer y no sea valorada por lo que es: Ella. 

(...) https://vientoseternos.blogspot.com/ 

Comentarios